Guía del suplementoÚltima actualización 8 min de lectura

¿Puede el té verde proteger la piel expuesta al sol?

Los polifenoles del té verde, incluido el EGCG, se están estudiando por sus efectos sobre la piel expuesta a la radiación UV. Parecen más útiles como complemento tópico que como suplemento, y no deben considerarse un sustituto del protector solar.

Taza de té verde junto a un protector solar genérico, unas gafas de sol y un sombrero para el sol sobre un alféizar luminoso.

Respuesta breve

Los polifenoles del té verde pueden ayudar a atenuar algunos cambios cutáneos desencadenados por la radiación UV, sobre todo cuando se aplican de forma tópica antes de la exposición. El EGCG, una de las principales catequinas del té verde, ha mostrado efectos antiinflamatorios y de reducción del daño al ADN en pequeños estudios cutáneos en humanos. La evidencia a favor de las catequinas orales de té verde es menos convincente, por lo que el té verde se entiende mejor como un posible complemento de la protección solar, no como una forma segura de exponerse a más sol.

Solidez de la evidencia
de un vistazo
Moderada

Los estudios tópicos en humanos son pequeños, pero bastante consistentes respecto a la protección previa a la exposición; los estudios orales son mixtos e incluyen ensayos aleatorizados importantes con resultados negativos.

1. ¿Qué son los polifenoles del té verde y el EGCG?

El té verde contiene una familia de compuestos vegetales llamados catequinas. El más conocido es EGCG, siglas de galato de epigalocatequina. Otras catequinas son ECG, EGC y EC. En conjunto, estos compuestos suelen agruparse bajo el nombre de polifenoles del té verde.

Los investigadores se interesan por las catequinas porque la luz UV hace más que causar enrojecimiento. Puede desencadenar inflamación, alterar las células inmunitarias locales, dañar el ADN y, con el tiempo, afectar al colágeno y a las fibras elásticas de la dermis. En estudios experimentales de laboratorio y en humanos, las catequinas del té verde parecen interactuar con varias de estas vías.

El detalle clave es la forma. Una taza de té verde, una cápsula concentrada de EGCG y una crema tópica de té verde no son intercambiables. Aportan cantidades distintas a diferentes partes del cuerpo y conllevan consideraciones de seguridad diferentes.

Persona aplicando un producto tópico con té verde para el cuidado de la piel junto a un protector solar genérico.
Los productos tópicos con té verde deben verse como complementos de la protección solar, no como sustitutos del protector solar.

2. Cómo pueden actuar en la piel expuesta al sol

El té verde no parece actuar como un protector solar. En un estudio en humanos con extractos tópicos de té verde y blanco, los productos tenían un FPS de alrededor de 1 y, aun así, parecían proteger algunos aspectos de la inmunidad cutánea tras la exposición a radiación UV que simulaba la solar. Eso apunta a un efecto biológico, más que a un simple bloqueo de la radiación UV.

Las catequinas del té verde pueden ayudar a calmar la inflamación desencadenada por la radiación UV, reducir el estrés oxidativo y limitar algunas señales posteriores implicadas en el enrojecimiento y el estrés tisular. Pequeños estudios en humanos han observado que EGCG tópico o mezclas de polifenoles del té verde aplicados antes de la exposición a UVB redujeron el eritema, la infiltración de células inflamatorias, las células de quemadura solar y algunos marcadores de daño del ADN.

También hay pruebas de que las catequinas orales pueden llegar a la piel. En un estudio de 12 semanas, se encontraron compuestos relacionados con catequinas en el tejido cutáneo y en el líquido de las ampollas tras la suplementación. Un análisis de seguimiento identificó múltiples metabolitos de catequinas en plasma, líquido cutáneo y biopsias, incluidos compuestos modificados por bacterias intestinales. Así que tomar catequinas por vía oral es biológicamente plausible. Pero que sea plausible no equivale a una protección clínica demostrada.

3. Qué dice la evidencia

La pauta más clara se observa con las preparaciones de té verde tópico usadas antes de la exposición a UV. Estudios antiguos en humanos, que comparaban distintas zonas de la piel, encontraron que los polifenoles tópicos del té verde reducían el enrojecimiento, protegían las células de Langerhans y reducían el daño del ADN inducido por UV. EGCG y ECG parecieron más activos que algunas otras catequinas aisladas frente al enrojecimiento, aunque las mezclas completas de té verde pueden funcionar mejor en conjunto que compuestos aislados individuales.

La evidencia oral es más irregular. Un ensayo controlado con placebo de 2011 en 60 mujeres utilizó una bebida de té verde rica en catequinas durante 12 semanas y notificó mejor fotoprotección y mejores indicadores de calidad de la piel. Otro estudio abierto administró a adultos de piel clara catequinas de té verde más vitamina C durante 12 semanas y encontró metabolitos de catequinas en la piel, menor respuesta de enrojecimiento por UV y niveles más bajos de 12-HETE inducido por UV, una señal lipídica inflamatoria.

Los ensayos orales mejor controlados invitan a más cautela. En un ensayo aleatorizado y doble ciego, 50 adultos de piel clara tomaron 1080 mg de catequinas de té verde más vitamina C al día o placebo durante 12 semanas. El grupo activo no mostró una protección significativa frente a la dosis eritematosa mínima, la respuesta de enrojecimiento, la infiltración de células inflamatorias, PGE2 ni 12-HETE. En una evaluación aleatorizada relacionada tampoco se observó una reducción de las lesiones directas del ADN inducidas por UV tras radiación que simulaba la solar a dosis más altas.

La evidencia sobre reparación y fotoenvejecimiento sigue siendo limitada. Un ensayo mecanístico de 2022 observó que las catequinas orales protegían de forma selectiva la fibulina-5, una proteína relacionada con la estructura de las fibras elásticas, tras una exposición aguda a UV. Pero el mismo estudio no mostró una protección amplia de las medidas de colágeno ni de las fibras elásticas. Los ensayos a más largo plazo sobre fotoenvejecimiento también han sido decepcionantes: un ensayo de dos años con polifenoles orales del té verde en mujeres no mejoró de forma significativa los principales resultados histológicos del fotoenvejecimiento en comparación con placebo.

Como contexto, el té verde es una de varias estrategias complementarias estudiadas para apoyar la piel frente al sol, entre ellas Polypodium leucotomos, nicotinamida, carotenoides, astaxantina, beta-caroteno y licopeno. Ninguna de ellas sustituye al protector solar.

Uso tópico: La señal más clara en humanos, sobre todo antes de la exposición a UV.

Catequinas orales: Llegan a la piel, pero la protección es modesta e inconsistente.

Recuperación: Datos mecanísticos iniciales; no bastan para prometer una reparación visible.

4. Alimentos, suplementos y formas tópicas

Tomar té verde en infusión es la opción más suave. Aporta catequinas junto con cafeína y otros compuestos del té, pero la dosis varía según el tipo de té, el tiempo de infusión y el tamaño de la ración. El ensayo positivo con bebida utilizó alrededor de 1402 mg de catequinas al día, mucho más de lo que consumen muchas personas que toman té de forma ocasional.

Los suplementos son más concentrados y menos predecibles. La Base de Datos de Ingredientes de Suplementos Dietéticos de los NIH encontró variabilidad de un suplemento de té verde a otro al medir catequinas, EGCG y cafeína. Eso ayuda a explicar por qué la etiqueta de un suplemento puede no coincidir bien con la dosis usada en un estudio.

Muchos estudios orales utilizaron extractos estandarizados de catequinas más vitamina C durante 12 semanas. La vitamina C suele incluirse para estabilizar las catequinas, por lo que los hallazgos no siempre se aplican a productos solo con EGCG ni al consumo habitual de té.

Los productos tópicos dependen mucho de su formulación. La concentración, la estabilidad, la penetración cutánea y si la fórmula usa extracto completo de té verde o EGCG aislado pueden afectar a los resultados. Un estudio controlado de una loción con 4 % de extracto de té verde encontró que el efecto parecía depender del tiempo, con cambios más claros tras el uso repetido que de forma inmediata.

5. Seguridad

Para la mayoría de los adultos, el té verde en infusión se considera seguro en cantidades normales como bebida. Las principales precauciones prácticas son la sensibilidad a la cafeína, la alteración del sueño si se toma a última hora del día y las posibles interacciones con algunos medicamentos.

El extracto concentrado de té verde es otra categoría. NCCIH señala que los suplementos de extracto de té verde pueden causar náuseas, estreñimiento, molestias abdominales y aumento de la presión arterial, y que se han notificado casos poco frecuentes de lesión hepática. Se han descrito interacciones con nadolol, atorvastatina, raloxifeno y, posiblemente, otros fármacos.

EFSA concluyó que las catequinas de las infusiones de té verde no suelen plantear problemas de seguridad, pero en ensayos las ingestas de 800 mg o más de EGCG al día procedentes de suplementos se han asociado con elevación de las enzimas hepáticas. LiverTox también describe el extracto concentrado de té verde como una causa bien establecida de lesión hepática rara y clínicamente manifiesta, que suele aparecer dentro de 1–6 meses de uso.

El té verde tópico suele considerarse una opción con menor riesgo sistémico, pero cualquier activo cosmético puede causar irritación o alergia cutánea. Hacer una prueba en una pequeña zona es sensato si tienes la piel reactiva.

En definitiva

Los polifenoles del té verde y el EGCG muestran una actividad biológica real en la piel expuesta al sol, y la evidencia en humanos es más sólida para el uso tópico antes de la exposición a UV. Las catequinas orales pueden llegar a la piel, pero los ensayos no muestran de forma consistente una protección importante frente al enrojecimiento, la inflamación, el daño al ADN o el fotoenvejecimiento. El té verde puede ser un complemento útil dentro de una rutina más amplia de cuidado de la piel, pero el protector solar y unos hábitos de exposición solar prudentes siguen siendo la base.

Referencias

  1. NCCIH — Té verde: utilidad y seguridad
  2. EFSA — Seguridad de las catequinas del té verde
  3. NIH ODS/USDA DSID — Estudio sobre el té verde como ingrediente único
  4. Heinrich et al. — Los polifenoles del té verde aportan fotoprotección
  5. Rhodes et al. — Metabolitos de catequinas de té verde administradas por vía oral en la piel humana
  6. Clarke et al. — Catequinas y metabolitos del té verde en la piel humana
  7. Farrar et al. — Catequinas del té verde e inflamación inducida por UV
  8. Farrar et al. — Catequinas orales de té verde y daño del ADN inducido por UV
  9. Charoenchon et al. — Degradación de la matriz dérmica por UV y catequinas del té verde
  10. Elmets et al. — Fotoprotección cutánea mediante polifenoles del té verde
  11. Katiyar et al. — EGCG tópico e inflamación por UVB
  12. Katiyar et al. — Polifenoles del té verde y lesiones del ADN inducidas por UVB
  13. Camouse et al. — Extractos tópicos de té verde y blanco y radiación UV que simula la solar
  14. Mnich et al. — Loción de extracto de té verde y piel humana irradiada con UVB
  15. Kapoor et al. — Metanálisis de catequinas del té verde y eritema inducido por UV
  16. LiverTox — Té verde
  17. Janjua et al. — Extractos de té verde y fotoenvejecimiento de la piel
  18. Janjua et al. — Ensayo oral de dos años sobre polifenoles del té verde y fotoenvejecimiento

Descargo de responsabilidad

Descargo de responsabilidad: Intentamos encontrar la información relevante, precisa y más actualizada disponible tanto en el dominio público como en la comunidad de investigación clínica y médica. Recomendamos consultar fuentes científicas para obtener información oficial sobre el tema. Esta publicación no pretende ofrecer asesoramiento médico. Las condiciones de salud de cada persona varían y aconsejamos consultar a un médico antes de tomar suplementos.