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Suplementos de boro: beneficios, seguridad y qué muestran los estudios

Persona tomando un suplemento de boro junto a alimentos del desayuno
El boro está presente de forma natural en muchos alimentos vegetales, pero los suplementos aportan una dosis mucho más concentrada que una dieta típica. Por eso, los límites superiores son especialmente importantes.

Resumen

El boro es un oligoelemento presente en alimentos, agua y suplementos. No está reconocido oficialmente como nutriente esencial en humanos porque no se ha establecido un síndrome claro de deficiencia ni una función biológica necesaria. Aun así, el boro sigue siendo de interés científico porque puede influir en el metabolismo mineral, en vías relacionadas con la vitamina D, en la señalización inflamatoria y en algunos marcadores hormonales.

La evidencia es desigual. Las conclusiones más claras se refieren a la absorción, los rangos de ingesta, los límites superiores de seguridad y la situación regulatoria, mientras que las afirmaciones sobre beneficios clínicos siguen siendo limitadas. Los hallazgos en humanos más prometedores proceden de estudios a corto plazo sobre molestias articulares, especialmente con fructoborato de calcio. Las afirmaciones sobre testosterona, densidad ósea, cognición, alivio de la menopausia o rendimiento deportivo siguen siendo débiles o inconsistentes.

Base de evidencia científica: Sólida Preliminar

Datos rápidos

¿Para qué sirve?

El boro puede influir en el metabolismo mineral y en vías relacionadas con la vitamina D, pero el indicio más claro de beneficio en humanos se limita al bienestar articular a corto plazo, y aun así la evidencia es preliminar.

Tipos de suplemento

Entre las formas más habituales están el citrato de boro, el glicinato de boro o los quelatos de aminoácidos, los boratos como el borato de sodio y el fructoborato de calcio.

Interacciones

El boro puede afectar a biomarcadores del calcio, el magnesio, el fósforo y la vitamina D. No se conocen interacciones clínicamente relevantes con medicamentos, pero la investigación sigue siendo limitada.

Efectos secundarios

Las dosis habituales de suplemento suelen tolerarse, pero una ingesta excesiva puede causar náuseas, vómitos, diarrea, erupción cutánea y toxicidad más grave con exposiciones altas.

Otros posibles beneficios

Estudios pequeños sugieren posibles efectos sobre la inflamación y los biomarcadores de hormonas sexuales, pero la evidencia para huesos, cognición, menopausia o rendimiento sigue siendo débil.

Situación regulatoria

En EE. UU., el boro se comercializa como complemento alimenticio sin una RDA ni un valor diario establecidos. En la UE, los límites de ingesta son más estrictos y no se autorizan declaraciones amplias de propiedades saludables.

Lo que ya sabemos sobre el boro

Aspectos básicos del oligoelemento. El hecho más establecido sobre el boro es que se trata de un oligoelemento ampliamente distribuido y con actividad biológica medible, no de un tratamiento demostrado para enfermedades. Está presente en alimentos, agua y suplementos, y los alimentos vegetales suelen aportar la mayor parte de la ingesta. Tras la ingestión, gran parte aparece en el organismo como ácido bórico, y se estima que su absorción en humanos es alta. Incluso con esta amplia exposición, las recomendaciones oficiales siguen sin clasificar el boro como nutriente esencial para los seres humanos porque no se ha confirmado ningún síndrome de deficiencia específico ni un papel bioquímico obligatorio.

Plausibilidad biológica. La investigación sugiere que el boro puede influir en procesos relacionados con el calcio, el magnesio, el fósforo, las vías vinculadas con la vitamina D, las hormonas esteroideas y la señalización inflamatoria. Esto da plausibilidad científica al interés por el boro en ámbitos como la biología ósea, el metabolismo mineral y el bienestar articular. Sin embargo, la plausibilidad biológica no significa automáticamente un beneficio clínico fiable. Gran parte de la literatura es más sólida a nivel mecanístico o de biomarcadores que en resultados de salud significativos a largo plazo.

Perfil de evidencia desigual. Los límites de seguridad, los fundamentos de la absorción y las conclusiones regulatorias están mejor establecidos que las afirmaciones de eficacia. Los datos de resultados en humanos sobre huesos, cognición, menopausia y rendimiento deportivo siguen siendo limitados o inconsistentes. La señal clínica más alentadora hasta ahora es una modesta mejoría a corto plazo de las molestias articulares y de algunas medidas inflamatorias en ciertos estudios con fructoborato de calcio, pero incluso esa evidencia sigue siendo preliminar, no definitiva.

Resumen de la investigación científica relevante

Aspectos básicos del boro y límites superiores — NIH ODS y EFSA

La Oficina de Suplementos Dietéticos de los NIH describe el boro como un oligoelemento presente en alimentos y suplementos, señala una absorción estimada de alrededor del 85 % al 90 % y afirma que no se ha establecido ninguna RDA, AI, EAR ni ningún valor diario. EFSA añade un contraste regulatorio importante al fijar un límite superior más estricto para adultos de 10 mg/día, frente a 20 mg/día en EE. UU. (NIH ODS — Ficha informativa sobre el boro; EFSA — Dictamen sobre el UL del boro; EFSA — Tabla resumida del UL de 2025)

Hormonas y rendimiento deportivo — Ensayos en humanos

La evidencia sobre las afirmaciones relativas a la testosterona o al rendimiento en el gimnasio es inconsistente. Un estudio muy pequeño de 1 semana en ocho hombres sanos informó de cambios en la testosterona libre, el estradiol, los marcadores inflamatorios y las medidas relacionadas con la vitamina D con 10 mg/día. Pero un estudio más antiguo controlado con placebo en culturistas varones observó que 2,5 mg/día durante 7 semanas no mejoraron de forma significativa la testosterona, la masa magra ni la fuerza. (PubMed — Estudio de 1 semana sobre boro y hormonas; PubMed — Ensayo de boro en culturistas)

Huesos y metabolismo mineral — Biomarcadores frente a resultados clínicos

El boro tiene vínculos plausibles con el metabolismo del calcio, el magnesio, el fósforo y la vitamina D, y algunos estudios en humanos muestran cambios en biomarcadores cuando cambia la ingesta. Sin embargo, la evidencia sobre resultados clínicos sigue siendo débil. En mujeres deportistas, la suplementación influyó en marcadores relacionados con el metabolismo mineral sin demostrar con claridad un beneficio directo sobre la densidad ósea. (PubMed — Estudio de minerales en mujeres deportistas; NIH ODS — Ficha informativa sobre el boro)

Molestias articulares y fructoborato de calcio — Señal clínica a corto plazo

Entre los productos relacionados con el boro, el fructoborato de calcio es el que cuenta con más evidencia en humanos específica de una forma concreta. Un estudio controlado con placebo de 14 días en adultos que referían molestias de rodilla encontró mejoras en las puntuaciones de dolor y función. Las revisiones también describen posibles acciones antiinflamatorias, y un estudio piloto en artritis reumatoide sugirió beneficio cuando se añadió fructoborato de calcio o tetraborato de sodio al etanercept. Los hallazgos son prometedores, pero siguen estando limitados por la corta duración y el pequeño tamaño de los estudios. (PubMed — Ensayo de fructoborato de calcio para molestias de rodilla; PubMed — Revisión sobre inflamación y fructoborato de calcio; PubMed — Estudio piloto sobre artritis reumatoide)

Creencias, mitos y afirmaciones no demostradas

Mito: el boro es un nutriente esencial demostrado

Esto exagera lo que se sabe. Las recomendaciones de referencia no clasifican el boro como esencial para los seres humanos, y no se ha establecido ninguna RDA, AI, EAR ni valor diario. El artículo describe el boro como potencialmente beneficioso y biológicamente activo, pero eso no es lo mismo que ser un nutriente esencial establecido como el yodo o el zinc. (NIH ODS — Ficha informativa sobre el boro; PubMed — Revisión sobre el boro de 2020)

Mito: el boro aumenta de forma fiable la testosterona y el rendimiento

La evidencia no respalda afirmaciones anabólicas firmes. Un estudio muy pequeño y de corta duración encontró cambios hormonales favorables, pero un ensayo controlado con placebo en culturistas no observó ninguna mejora relevante en la testosterona, la fuerza ni la masa magra. Por eso, las afirmaciones sobre testosterona y rendimiento son inconsistentes, no establecidas. (PubMed — Estudio de 1 semana sobre boro y hormonas; PubMed — Ensayo de boro en culturistas)

Mito: el boro está demostrado para los huesos, la cognición y el alivio de la menopausia

El boro puede influir en el metabolismo mineral, pero la prueba clínica clara para huesos más fuertes o mejor densidad ósea es limitada. Las afirmaciones sobre cognición también carecen de ensayos sólidos de suplementación, y EFSA no consideró demostradas las declaraciones sobre el boro para huesos, articulaciones o función cognitiva. Las referencias a la menopausia en el artículo son sobre todo indirectas y basadas en biomarcadores, no en evidencia clínica centrada en síntomas. (PubMed — Estudio de minerales en mujeres deportistas; EFSA — Dictamen sobre las declaraciones relativas a huesos y articulaciones; EFSA — Dictamen sobre la declaración de función cognitiva)

Mito: el bórax o el ácido bórico son buenos sustitutos de los suplementos

Se trata de un malentendido arriesgado. El artículo advierte que los compuestos de boro de uso doméstico o industrial no deben tratarse como intercambiables con los complementos alimenticios formulados. Las revisiones toxicológicas muestran que las exposiciones altas o inadecuadas pueden causar daño, y los límites de seguridad se basan en gran medida en preocupaciones de toxicidad reproductiva y del desarrollo. (PubMed — Revisión toxicológica del boro; PubMed — Revisión de seguridad del ácido bórico)


Alimentos ricos en boro, como ciruelas pasas, frutos secos, garbanzos, aguacate, peras y brócoli
Los alimentos vegetales suelen ser la principal fuente dietética de boro, pero una sola dosis de suplemento puede superar varias veces la ingesta normal procedente de los alimentos.

Observaciones detalladas de la investigación

Fuentes dietéticas e ingesta habitual

El boro está ampliamente distribuido en la oferta alimentaria, pero los alimentos vegetales suelen ser los principales contribuyentes. El artículo destaca alimentos como manzanas, patatas, judías, zumo de ciruela pasa, aguacate, uvas pasas, melocotones, peras, cacahuetes, zumo de uva, café y leche como fuentes relevantes según los datos de ingesta de EE. UU. El contenido en los alimentos no es fijo, porque las condiciones del suelo y del agua influyen en la cantidad de boro que acaba en las plantas. El agua potable también puede contribuir, aunque la WHO señala que los niveles en la mayor parte del agua potable del mundo suelen estar por debajo de 0,5 mg/L. En términos prácticos, las personas que comen más fruta, verdura, legumbres, frutos secos y otros alimentos vegetales suelen consumir más boro que quienes siguen dietas con menos alimentos de origen vegetal. (NIH ODS — Ficha informativa sobre el boro; WHO — Ficha informativa sobre el boro en el agua potable)

La ingesta habitual suele ser modesta. El artículo sitúa la ingesta dietética mediana en EE. UU. en aproximadamente 0,87 a 1,35 mg/día, con ingestas más altas en vegetarianos, y la ingesta total de alimentos más suplementos suele rondar 1,0 a 1,5 mg/día. Esto importa porque muchos suplementos aportan varios miligramos por toma, de modo que una sola cápsula puede proporcionar varias veces lo que una persona obtendría normalmente de los alimentos en un día. Esa diferencia no implica automáticamente un daño, pero explica por qué los límites superiores importan más para los suplementos que para las dietas corrientes. (NIH ODS — Ficha informativa sobre el boro)

No es esencial, pero podría ser bioactivo

El artículo sitúa el boro en una categoría intermedia. No está reconocido oficialmente como nutriente esencial para los seres humanos porque no se ha establecido de forma concluyente ningún síndrome claro de deficiencia ni ninguna función bioquímica indispensable. Este punto regulatorio y científico es importante porque impide describir el boro como nutricionalmente necesario del mismo modo que el yodo, el zinc o el selenio. (NIH ODS — Ficha informativa sobre el boro)

Al mismo tiempo, varias revisiones sostienen que el boro se comporta como un oligoelemento bioactivo y puede afectar a la biología ósea, a la función del sistema nervioso central, a las respuestas inflamatorias y a vías relacionadas con las hormonas. Por eso, el boro sigue siendo un tema serio de investigación pese a no tener la condición oficial de nutriente esencial. La distinción clave es que ser biológicamente interesante o potencialmente beneficioso sigue siendo una afirmación más débil que estar clínicamente establecido. (PubMed — Revisión sobre el boro de 2014; PubMed — Revisión sobre el boro de 2020)

Absorción y afirmaciones sobre las formas de suplemento

Uno de los hallazgos prácticos más útiles es que el boro procedente de muchos alimentos y suplementos parece converger en ácido bórico en el tracto gastrointestinal. La Oficina de Suplementos Dietéticos de los NIH estima una absorción de alrededor del 85 % al 90 %, y EFSA afirma que el fructoborato de calcio se hidroliza por completo en condiciones gastrointestinales. Esto debilita las afirmaciones publicitarias simplistas según las cuales una forma comercial habitual permanece necesariamente intacta o tiene una distribución sistémica muy superior. (NIH ODS — Ficha informativa sobre el boro; EFSA — Dictamen de seguridad del fructoborato de calcio)

Entre las formas comercializadas más habituales están el borato o tetraborato de sodio, el citrato, el glicinato, los quelatos de aminoácidos, el picolinato, el gluconato y el fructoborato de calcio. Según el artículo, la variable más importante suele ser la exposición total al boro, más que una ventaja única demostrada de una forma común frente a otra. El fructoborato de calcio destaca principalmente porque cuenta con la mayor cantidad de datos en humanos específicos de esa forma, sobre todo para el bienestar articular a corto plazo, no porque la evidencia actual demuestre una absorción superior de forma general. Siguen faltando datos comparativos de biodisponibilidad en humanos entre las formas habituales. (NIH ODS — Ficha informativa sobre el boro; EFSA — Dictamen de seguridad del fructoborato de calcio)

Boro de los alimentos frente a boro de los suplementos

El artículo subraya que la principal diferencia entre el boro dietético y el boro suplementario es la dosis administrada y el contexto, no una simple división entre natural y sintético. Los alimentos aportan cantidades menores de boro junto con fibra, potasio, polifenoles y muchos otros nutrientes, mientras que los suplementos proporcionan dosis definidas de boro elemental, más fáciles de estandarizar y a menudo mucho más altas que la exposición dietética normal. Esto hace que los suplementos sean útiles en investigación o en usos dirigidos, pero también significa que pueden acercarse a los límites superiores de ingesta de una forma que los alimentos corrientes normalmente no hacen. (NIH ODS — Ficha informativa sobre el boro; WHO — Ficha informativa sobre el boro en el agua potable)

Salud ósea y metabolismo mineral

El boro suele comercializarse como apoyo para los huesos porque existe una justificación bioquímica plausible. La investigación sugiere vínculos con el calcio, el magnesio, el fósforo y el metabolismo relacionado con la vitamina D, y algunos estudios en humanos muestran cambios en biomarcadores cuando cambia la ingesta. Estos hallazgos respaldan el interés científico por el boro como factor relacionado con el metabolismo mineral y ayudan a explicar por qué suele mencionarse en el contexto de la biología ósea. (NIH ODS — Ficha informativa sobre el boro; PubMed — Revisión sobre el boro de 2014)

Sin embargo, la cuestión clínicamente importante es si estos efectos mecanísticos se traducen en mejor densidad ósea, menor riesgo de fractura u otros resultados relevantes. El artículo dice que la respuesta sigue sin ser convincente. En mujeres deportistas, la suplementación alteró biomarcadores relacionados con los minerales, pero no aportó pruebas sólidas de una mejora directa de la densidad mineral ósea. Esto convierte al boro en un ejemplo clásico de mayor plausibilidad mecanística que evidencia de resultados clínicos. (PubMed — Estudio de minerales en mujeres deportistas; EFSA — Dictamen sobre las declaraciones relativas a huesos y articulaciones)

Vitamina D, hormonas y afirmaciones relacionadas con la menopausia

El boro se menciona con frecuencia en relación con el equilibrio hormonal, en particular con la testosterona y las vías relacionadas con el estrógeno. El artículo señala un estudio de 1 semana, muy citado, en ocho hombres sanos en el que 10 mg/día aumentaron el boro plasmático y la testosterona libre, al tiempo que redujeron el estradiol y algunos marcadores inflamatorios. Estos hallazgos sugieren una posible señal biológica, pero el estudio fue extremadamente pequeño, muy breve y utilizó una dosis situada en el límite superior para adultos de la UE. Eso hace que el resultado sea interesante, no definitivo. (PubMed — Estudio de 1 semana sobre boro y hormonas; EFSA — Tabla resumida del UL de 2025)

La evidencia más prudente procede de un estudio de 7 semanas controlado con placebo en culturistas que utilizó 2,5 mg/día y no mejoró la testosterona, la masa magra ni la fuerza. Por ello, el artículo trata las afirmaciones sobre testosterona como débiles e inconsistentes. Las afirmaciones relacionadas con la menopausia se describen como aún más inciertas, porque faltan pruebas clínicas centradas en los síntomas y gran parte de la discusión es indirecta, basada en biomarcadores más que en un alivio sintomático demostrado. (PubMed — Ensayo de boro en culturistas)

Inflamación y molestias articulares

Es el ámbito de eficacia más prometedor del artículo, aunque la evidencia sigue siendo preliminar. El fructoborato de calcio se ha probado en adultos que referían molestias de rodilla, y un ensayo breve de 14 días controlado con placebo encontró mejoras en las escalas de dolor WOMAC y McGill. Las revisiones también analizan posibles acciones antiinflamatorias, incluidos efectos sobre la señalización de citocinas, lo que aporta un trasfondo mecanístico plausible a los hallazgos articulares. (PubMed — Ensayo de fructoborato de calcio para molestias de rodilla; PubMed — Revisión sobre inflamación y fructoborato de calcio)

Un estudio piloto en artritis reumatoide también sugirió beneficio cuando se utilizó fructoborato de calcio o tetraborato de sodio junto con etanercept. Aun así, el artículo subraya las limitaciones: los estudios son pequeños, a corto plazo y, en un caso, utilizan un diseño de tratamiento complementario en una población con enfermedad inflamatoria. Esto basta para sostener un interés prudente por el alivio a corto plazo de las molestias articulares, pero no para justificar afirmaciones amplias de que el boro trate la artritis o modifique la progresión de la enfermedad. (PubMed — Estudio piloto sobre artritis reumatoide)

Afirmaciones sobre cognición e interés por el sistema nervioso central

Algunas revisiones sostienen que una ingesta baja de boro puede afectar al estado de alerta, al rendimiento psicomotor o a la función ejecutiva, por lo que la cognición aparece a veces en el marketing del boro. El artículo acepta que la implicación del sistema nervioso central es científicamente plausible, pero también deja claro que esta área está poco desarrollada desde el punto de vista de los ensayos clínicos. No existe una literatura sólida sobre suplementación que muestre una mejora cognitiva fiable en la población general. (PubMed — Revisión sobre el boro de 2014)

La revisión regulatoria coincide con esa cautela. EFSA no consideró demostrada una declaración según la cual el boro contribuye a una función cognitiva normal. En términos prácticos para el consumidor, eso significa que la cognición sigue siendo una categoría de afirmaciones especulativas o débilmente respaldadas, no un motivo apoyado por la evidencia para suplementarse. (EFSA — Dictamen sobre la declaración de función cognitiva)

Lagunas regulatorias y por qué el bórax exige cautela

El artículo señala que la disponibilidad en el mercado no debe confundirse con eficacia demostrada. En EE. UU., el boro puede venderse como complemento alimenticio dentro del marco general de los suplementos, y en la UE están permitidos algunos productos de formas concretas, pero eso no significa que se hayan demostrado científicamente declaraciones amplias de salud. En ambos mercados, la mayor laguna de evidencia sigue siendo la falta de ensayos en humanos más grandes, más largos y replicados de forma independiente, centrados en resultados clínicamente relevantes y no solo en biomarcadores a corto plazo. (FDA — Declaraciones de estructura/función; EFSA — Dictamen sobre las declaraciones relativas a huesos y articulaciones)

El artículo también advierte contra difuminar la línea entre los suplementos regulados y los compuestos de boro domésticos o industriales, como el bórax o el ácido bórico. Las revisiones toxicológicas muestran que una exposición excesiva al boro puede causar daño, y los hallazgos de toxicidad reproductiva y del desarrollo en animales son una base central de los límites de seguridad actuales. Por tanto, los consumidores no deben considerar el bórax ni el ácido bórico como sustitutos caseros aceptables de los productos de suplementación estándar. (PubMed — Revisión toxicológica del boro; PubMed — Revisión de seguridad del ácido bórico)

Situación regulatoria (UE y EE. UU.)

Estados Unidos

En EE. UU., el boro se comercializa como complemento alimenticio, no como medicamento autorizado. La FDA permite las declaraciones de estructura/función si son veraces, no inducen a error y están debidamente respaldadas, pero estas declaraciones no se aprueban previamente como ocurre con las indicaciones de los medicamentos. El boro tampoco tiene valor diario ni un objetivo oficial de ingesta de nutriente esencial dentro del marco estadounidense. (FDA — Declaraciones de estructura/función; FDA — Preguntas y respuestas sobre complementos alimenticios; NIH ODS — Ficha informativa sobre el boro)

Unión Europea

En la UE, el boro no cuenta con declaraciones de propiedades saludables ampliamente autorizadas para varios usos muy promocionados. EFSA no consideró demostradas las declaraciones relativas al mantenimiento de huesos y articulaciones, a la función cognitiva, a la función tiroidea ni a la prevención o el tratamiento del cáncer de próstata. El fructoborato de calcio está autorizado como nuevo alimento para complementos alimenticios de adultos a 220 mg/día, excluyendo a las mujeres embarazadas y en período de lactancia y con un etiquetado que desaconseja su uso por menores de 18 años. Una consulta posterior de la UE también concluyó que el glicinato de boro y el bisglicinato de boro son nuevos alimentos. (EFSA — Dictamen sobre las declaraciones relativas a huesos y articulaciones; EFSA — Dictamen sobre la declaración de función cognitiva; EUR-Lex — Autorización del fructoborato de calcio; Consulta de la UE — Situación del glicinato de boro como nuevo alimento)

Dosis y estandarización

Ingesta habitual: 0,87-1,35 mg/día a partir de los alimentos; la ingesta total suele ser de 1,0-1,5 mg/día.
Dosis estudiadas: 2,5 mg/día, alrededor de 3 mg/día, 10 mg/día durante 1 semana y 110 mg de fructoborato de calcio 2 veces al día.
Límites superiores: 20 mg/día en EE. UU.; 10 mg/día en la UE.

Seguridad e interacciones

La principal cuestión de seguridad es la dosis total. Las recomendaciones oficiales fijan el límite superior de ingesta para adultos en 20 mg/día en EE. UU. y 10 mg/día en la UE. Estos límites se basan en gran medida en hallazgos toxicológicos reproductivos y del desarrollo procedentes de datos en animales, más que en daños por la ingesta normal a partir de alimentos, por lo que el boro dietético habitual no suele ser la principal preocupación. (NIH ODS — Ficha informativa sobre el boro; EFSA — Dictamen sobre el UL del boro; EFSA — Tabla resumida del UL de 2025)

La exposición excesiva puede causar efectos adversos, como náuseas, vómitos, diarrea, erupción cutánea y toxicidad sistémica más grave con dosis suficientemente altas. Los informes toxicológicos suelen implicar ácido bórico o bórax, más que el uso estándar de suplementos, por lo que los compuestos de boro domésticos o industriales no deben sustituir a los productos de suplementación. (PubMed — Revisión toxicológica del boro; PubMed — Revisión de seguridad del ácido bórico)

En cuanto a las interacciones, la Oficina de Suplementos Dietéticos de los NIH afirma que no se conocen interacciones clínicamente relevantes del boro con medicamentos. Aun así, los datos sobre interacciones son limitados, y el artículo aconseja una precaución adicional en niños, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia y en cualquier persona que esté considerando un uso a dosis altas o a largo plazo. (NIH ODS — Ficha informativa sobre el boro; EUR-Lex — Autorización del fructoborato de calcio)

Conclusión

La mejor forma de entender el boro es como un oligoelemento no esencial pero potencialmente beneficioso, y no como un suplemento milagroso demostrado. Se encuentra sobre todo en alimentos vegetales, se absorbe razonablemente bien y parece influir en sistemas biológicos relacionados con el metabolismo mineral, la señalización inflamatoria y, posiblemente, el metabolismo hormonal. Pero la plausibilidad biológica todavía no se ha traducido en un beneficio clínico fiable para la mayoría de los usos anunciados.

Las conclusiones más sólidas son prácticas: el boro no cumple actualmente los criterios de nutriente esencial en humanos; la mayoría de las personas obtiene alrededor de 1 mg/día a partir de los alimentos; la mayoría de las formas suplementarias probablemente importan menos que la dosis total de boro; y las afirmaciones de absorción superior para las formas habituales no están bien demostradas. La señal de eficacia más prometedora sigue siendo la evidencia preliminar a corto plazo sobre las molestias articulares, especialmente con fructoborato de calcio, mientras que la evidencia para la densidad ósea, la testosterona, la cognición, el alivio de la menopausia o el rendimiento deportivo es débil o inconsistente.

Descargo de responsabilidad

Descargo de responsabilidad: Intentamos encontrar la información relevante, precisa y más actualizada disponible, tanto en fuentes públicas como en la comunidad de investigación clínica y médica. Recomendamos revisar fuentes científicas para obtener información oficial sobre este tema. Esta publicación no pretende ofrecer asesoramiento médico. El estado de salud de cada persona es diferente y aconsejamos consultar a un médico antes de tomar cualquier suplemento.