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Vitamina K y K2: qué hacen realmente la K1, MK-4 y MK-7

Verduras de hoja verde, natto, huevos, queso y un frasco de suplemento de vitamina K
La vitamina K1 procede sobre todo de las verduras de hoja verde, mientras que formas de K2 como MK-7 se asocian a alimentos como el natto y suelen estudiarse por sus efectos sobre biomarcadores.

Resumen

La vitamina K es una familia de nutrientes liposolubles que contribuye a la coagulación sanguínea normal y a la fisiología ósea normal. La K1, o filoquinona, es la principal forma dietética, mientras que la K2 se refiere a menaquinonas como MK-4 y MK-7, presentes en algunos alimentos de origen animal y en alimentos fermentados.

La evidencia más sólida respalda a la vitamina K como nutriente esencial para la coagulación, con buen apoyo también para su papel en la biología ósea. La K2, especialmente MK-7, suele mejorar biomarcadores relacionados con la vitamina K con más consistencia de la que ha demostrado en desenlaces importantes, como menos fracturas, menos calcificación vascular o menos eventos cardiovasculares.

Base de evidencia científica: Sólida Preliminar

Datos rápidos

¿Para qué sirve?

La vitamina K es esencial para la coagulación sanguínea normal y contribuye a la fisiología ósea normal. La K2 se estudia principalmente por su capacidad para mejorar biomarcadores relacionados con la vitamina K.

Tipos de suplementos

Los suplementos suelen contener K1 (filoquinona) o menaquinonas K2, especialmente MK-4 y MK-7. Estas formas difieren en su semivida y en las dosis habituales de los estudios.

Interacciones

La interacción clínicamente más importante es con los anticoagulantes del tipo warfarina. El orlistat, los secuestradores de ácidos biliares y el uso prolongado de antibióticos también pueden afectar el estado de vitamina K o su absorción.

Efectos secundarios

La vitamina K natural tiene una toxicidad oral muy baja. No se han identificado efectos adversos por alimentos o suplementos habituales en adultos sanos.

Otros posibles beneficios

La K2 puede mejorar biomarcadores como la osteocalcina y la dp-ucMGP, pero la evidencia sobre una reducción importante de fracturas o eventos cardiovasculares sigue siendo incompleta.

Situación regulatoria

En la UE, se permiten declaraciones sobre la vitamina K para la coagulación normal y los huesos, pero no para la función del corazón y de los vasos sanguíneos. En EE. UU., los suplementos se venden sin aprobación previa de la FDA sobre su eficacia.

Lo que ya sabemos sobre la vitamina K

Mecanismo central. La vitamina K actúa como cofactor que permite la activación, o gamma-carboxilación, de ciertas proteínas a través del ciclo de la vitamina K. Esto es esencial para los factores de coagulación producidos en el hígado, por lo que el papel de la vitamina K en la coagulación sanguínea normal es una de las conclusiones más sólidas de la ciencia de la nutrición. El mismo sistema también afecta a proteínas extrahepáticas, como la osteocalcina en el hueso y la proteína Gla de la matriz en los tejidos vasculares.

Funciones establecidas. Las conclusiones mejor respaldadas son que la vitamina K es necesaria para la coagulación normal y contribuye a la fisiología ósea normal. La deficiencia en adultos lo bastante grave como para causar problemas clínicos es poco frecuente porque el organismo recicla la vitamina K con eficiencia, aunque sus reservas son limitadas. El riesgo cobra más importancia en recién nacidos, personas con trastornos de malabsorción de grasas y quienes usan medicamentos que perjudican la absorción o antagonizan el metabolismo de la vitamina K.

Dónde empieza la incertidumbre. La evidencia sobre suplementación es menos concluyente que la biología de base. La K2, especialmente MK-7, suele mejorar biomarcadores como la osteocalcina infracarboxilada y la dp-ucMGP con más consistencia que la K1 a dosis moderadas, en parte porque permanece más tiempo en circulación. Pero mejorar biomarcadores no equivale a demostrar prevención de fracturas o reducción de eventos cardiovasculares, por lo que las afirmaciones sobre beneficios extra siguen siendo más tentativas que el papel nutricional ya establecido de la vitamina K.

Resumen de la investigación científica relevante

Panorama general de la vitamina K — Oficina de Suplementos Dietéticos de los NIH e Instituto Linus Pauling

Estas revisiones institucionales describen la vitamina K como una familia de compuestos liposolubles con reservas corporales limitadas, absorción variable y un papel central en el ciclo de la vitamina K. Presentan la coagulación como la función establecida más clara, mientras que la evidencia sobre suplementación para la salud ósea y cardiovascular sigue siendo heterogénea más que concluyente. NIH ODS — Hoja informativa sobre la vitamina K; Instituto Linus Pauling — Vitamina K

Por qué MK-7 recibe tanta atención — Schurgers et al. y Nieman et al.

Los estudios farmacocinéticos en humanos han observado que MK-7 permanece en circulación más tiempo que la vitamina K1 y produce niveles sanguíneos más estables. Otro estudio informó una biodisponibilidad y una actividad biológica similares para MK-7 all-trans sintético y MK-7 derivado de fermentación, lo que respalda la idea de que la calidad y la configuración del producto importan más que el marketing sobre su origen. PubMed — Schurgers et al. 2007 sobre la farmacocinética de MK-7; PubMed — Nieman et al. 2016 sobre la biodisponibilidad de MK-7

Ensayos sobre hueso y metanálisis — Knapen et al., Guo et al., Huang et al., metanálisis de 2024

Los estudios a largo plazo en mujeres posmenopáusicas mostraron que MK-7 puede mejorar marcadores del estado de vitamina K y, en algunos contextos, ralentizar el deterioro relacionado con la edad en medidas óseas. Pero otros ensayos encontraron una fuerte mejora de biomarcadores sin beneficios claros para la densidad mineral ósea por área ni para la microarquitectura ósea, y los metanálisis señalan que los hallazgos sobre fracturas y densidad mineral ósea se debilitan cuando se da más peso a ensayos de mayor calidad. PubMed — Knapen et al. 2013; PubMed — ensayo de 3 años con MK-7 en osteopenia; PubMed — metanálisis de Guo et al. 2019; PubMed — revisión de Huang et al. 2022; PubMed — metanálisis de 2024 sobre la vitamina K

La evidencia cardiovascular sigue siendo incierta — Knapen et al., Shea et al., Zwakenberg et al., revisiones posteriores

Algunos ensayos observaron que MK-7 redujo la dp-ucMGP y mejoró medidas de rigidez arterial, y la filoquinona mostró un posible indicio, dependiente de la adherencia, de menor progresión de la calcificación coronaria. Sin embargo, estudios aleatorizados en grupos de mayor riesgo también han sido neutros, y las revisiones concluyen que la evidencia para prevenir enfermedad cardiovascular o calcificación vascular sigue siendo heterogénea e insuficiente para recomendaciones firmes. PubMed — Knapen et al. 2015, ensayo sobre rigidez arterial; PMC — estudio de Shea et al. sobre calcificación de las arterias coronarias; PubMed — Zwakenberg et al. 2019; PubMed — Genep et al. 2022; PubMed — metanálisis cardiovascular

La seguridad resulta tranquilizadora fuera del uso de anticoagulantes — NIH, revisión de USP, estudio hemostático

Las revisiones de seguridad describen una baja toxicidad de la vitamina K natural y no identifican un nivel máximo de ingesta tolerable para alimentos o suplementos. El principal problema práctico es la interferencia con anticoagulantes del tipo warfarina, mientras que un estudio en pacientes mayores con osteoporosis no encontró sobreactivación hemostática por la administración de vitamina K en ese contexto. NIH ODS — Hoja informativa sobre la vitamina K; PubMed — evaluación de seguridad de MK-7; PubMed — estudio hemostático en pacientes con osteoporosis; Mayo Clinic — guía sobre warfarina y vitamina K

Creencias, mitos y afirmaciones no demostradas

La K2 saca el calcio de las arterias y lo lleva a los huesos

Este eslogan popular condensa un mecanismo real en una afirmación que suena más demostrada de lo que está. La vitamina K sí ayuda a activar la osteocalcina y la proteína Gla de la matriz, pero los ensayos aleatorizados sobre fracturas, calcificación coronaria y eventos cardiovasculares han producido resultados mixtos, en lugar de un beneficio clínico universal. Instituto Linus Pauling — Vitamina K; PubMed — revisión sobre vitamina K y calcificación vascular; PubMed — revisión de la evidencia cardiovascular

La K1 solo sirve para coagulación; la K2 solo para huesos y arterias

Ambas formas participan en el mismo ciclo de la vitamina K y contribuyen al funcionamiento de proteínas dependientes de la vitamina K. Las diferencias prácticas tienen más que ver con las fuentes alimentarias, el tiempo en circulación, la distribución en tejidos y el tipo de estudios realizados que con una separación biológica estricta de funciones. NIH ODS — Hoja informativa sobre la vitamina K; Instituto Linus Pauling — Vitamina K; PubMed — Schurgers et al. 2007

Toda persona que toma vitamina D debería añadir K2 automáticamente

Los estudios combinados de vitamina D y K son biológicamente interesantes y algunos mejoran marcadores relacionados con el hueso o la densidad mineral ósea total, pero la evidencia no respalda una regla general para todos los adultos. Los hallazgos más sólidos siguen dependiendo del contexto y a menudo se basan en biomarcadores o poblaciones seleccionadas, más que en desenlaces duros en la población general. RSC Food & Function — metanálisis sobre vitamina D y K; PubMed — metanálisis de Guo et al. 2019

Los suplementos de vitamina K causan una coagulación peligrosa en personas sanas

La evidencia no muestra una sobreactivación hemostática dañina con dosis nutricionales o de suplementación habitual en usuarios sanos. La verdadera preocupación es la interacción con antagonistas de la vitamina K como la warfarina, donde los cambios en la ingesta pueden interferir con el tratamiento. PubMed — estudio hemostático en pacientes con osteoporosis; NIH ODS — Hoja informativa sobre la vitamina K; Mayo Clinic — guía sobre warfarina y vitamina K


Paciente y profesional sanitario revisando suplementos de vitamina K y medicamentos
El principal problema real de la vitamina K no es un exceso de coagulación en usuarios sanos, sino mantener una ingesta constante cuando anticoagulantes como la warfarina forman parte del tratamiento.

Observaciones detalladas de la investigación

La vitamina K es una familia de compuestos, no una sola sustancia

La vitamina K incluye varios compuestos liposolubles relacionados entre sí, no una sola molécula. La principal forma alimentaria es la vitamina K1, o filoquinona, que se concentra en verduras de hoja verde y algunos aceites vegetales. La vitamina K2 se refiere a menaquinonas con cadenas laterales de distinta longitud, entre ellas MK-4 y MK-7. MK-4 está presente en algunos alimentos de origen animal y también puede formarse en el organismo a partir de la filoquinona, mientras que MK-7 se asocia especialmente con alimentos fermentados como el natto. Esta distinción importa porque las conversaciones sobre “vitamina K” y “vitamina K2” suelen mezclar nutrientes con diferentes patrones alimentarios, farmacocinética y antecedentes de investigación. NIH ODS — Hoja informativa sobre la vitamina K; Instituto Linus Pauling — Vitamina K

La absorción y la ingesta práctica también son más matizadas de lo que sugieren muchos resúmenes sobre suplementos. Como la vitamina K es liposoluble, su absorción mejora cuando se consume con grasa dietética. La matriz alimentaria también importa: la filoquinona presente en las verduras de hoja verde es menos biodisponible que las formas libres o en aceite. La vitamina K circula sobre todo en lipoproteínas, se metaboliza con relativa rapidez y las reservas corporales son limitadas, lo que ayuda a explicar por qué la ingesta regular importa, aunque la deficiencia manifiesta en adultos sea poco frecuente en condiciones normales. NIH ODS — Hoja informativa sobre la vitamina K; Instituto Linus Pauling — Vitamina K

Por qué MK-7 destaca en las conversaciones sobre suplementos

MK-7 recibe una atención desproporcionada porque los estudios farmacocinéticos en humanos muestran que permanece en circulación más tiempo que la vitamina K1 y produce niveles sanguíneos más estables. Esa semivida más larga probablemente le ayuda a llegar a proteínas extrahepáticas dependientes de la vitamina K, como la osteocalcina y la proteína Gla de la matriz, con dosis diarias relativamente modestas. Por eso MK-7 aparece tan a menudo en el marketing sobre salud ósea y vascular, y también por eso los ensayos con dosis nutricionales de MK-7 muestran con frecuencia respuestas intensas en biomarcadores. PubMed — Schurgers et al. 2007 sobre la farmacocinética de MK-7; PubMed — metanálisis de 2024 sobre la vitamina K

Aun así, la ventaja mecanística no debe exagerarse. Una semivida más larga y una mejor respuesta en biomarcadores no demuestran automáticamente mejores resultados clínicos a largo plazo. La investigación también sugiere que MK-7 all-trans sintético y MK-7 derivado de fermentación pueden mostrar una biodisponibilidad y una actividad biológica similares, lo que significa que la historia sobre el origen importa menos que factores como la forma utilizada, la estabilidad del producto, el contenido all-trans y las afirmaciones que se hacen sobre el producto. PubMed — Nieman et al. 2016 sobre la biodisponibilidad de MK-7; PubMed — metanálisis de 2024 sobre la vitamina K

La biología ósea es real, pero los resultados con suplementos son mixtos

La vitamina K contribuye a la fisiología ósea normal a través de proteínas dependientes de la vitamina K, como la osteocalcina, y este papel está reconocido tanto por organismos científicos como regulatorios. La incertidumbre comienza cuando la pregunta pasa de la fisiología a los resultados de la suplementación. En un ensayo destacado de 3 años, 180 µg/día de MK-7 mejoraron el estado de vitamina K y se asociaron con un menor descenso relacionado con la edad en la densidad mineral ósea y en índices de resistencia ósea en mujeres posmenopáusicas sanas. Ese tipo de resultado respalda la idea de que la K2 es biológicamente relevante para la salud ósea. PubMed — Knapen et al. 2013

Pero la literatura en su conjunto no ofrece una conclusión clara. Otro ensayo de 3 años que utilizó 375 µg/día de MK-7 junto con calcio y vitamina D en mujeres con osteopenia mejoró de forma marcada la osteocalcina infracarboxilada sin cambiar de forma significativa la pérdida de densidad mineral ósea por área ni la microarquitectura ósea a largo plazo. Los metanálisis describen posibles beneficios en grupos posmenopáusicos o con osteoporosis, pero también subrayan la heterogeneidad y la fuerte influencia de estudios japoneses más antiguos con MK-4 que utilizaron dosis farmacológicas no comparables con los productos habituales de MK-7 de venta libre. La idea que se repite es que los efectos bioquímicos son más consistentes que los efectos sobre fracturas o densidad mineral ósea. PubMed — ensayo de 3 años con MK-7 en osteopenia; PubMed — metanálisis de Guo et al. 2019; PubMed — revisión de Huang et al. 2022; PubMed — metanálisis de 2024 sobre la vitamina K

Las afirmaciones cardiovasculares son plausibles, interesantes y aún inciertas

El interés cardiovascular por la vitamina K parte de un mecanismo biológico real. La proteína Gla de la matriz interviene en el control de la calcificación, y estudios observacionales han asociado un mejor estado de vitamina K o una mayor ingesta de menaquinonas con un menor riesgo cardiovascular en algunas poblaciones. Algunos ensayos aleatorizados también han informado hallazgos intermedios alentadores, entre ellos una reducción de la dp-ucMGP y una mejora de las medidas de rigidez arterial con MK-7. Estos resultados ayudan a explicar por qué la K2 suele comercializarse para la salud arterial. PubMed — Knapen et al. 2015, ensayo sobre rigidez arterial; PubMed — revisión sobre vitamina K y salud cardiovascular

El problema es que los desenlaces clínicos importantes o de imagen no han mejorado de forma consistente. La filoquinona junto con calcio y vitamina D mostró un posible indicio, dependiente de la adherencia, de menor progresión de la calcificación coronaria, pero otros estudios aleatorizados en personas con diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular establecida, y en hombres mayores con calcificación de la válvula aórtica, fueron neutros. Por eso, revisiones y metanálisis describen la evidencia como heterogénea e insuficiente para recomendaciones clínicas firmes. Este es un ejemplo claro de por qué la plausibilidad mecanística y la mejora de biomarcadores no deben considerarse una prueba definitiva de prevención. PMC — estudio de Shea et al. sobre calcificación de las arterias coronarias; PubMed — ensayo de Zwakenberg et al. 2019; PubMed — ensayo de Genep et al. 2022; PubMed — revisión sobre calcificación vascular; PubMed — metanálisis cardiovascular

El riesgo de deficiencia, el contexto de la dosis y las afirmaciones del producto importan

La deficiencia clínicamente significativa en adultos es poco frecuente, pero se vuelve más plausible en recién nacidos, personas con trastornos de malabsorción de grasas, enfermedad colestásica, fibrosis quística, enfermedad celíaca, cirugía bariátrica y en quienes usan fármacos que perjudican la absorción o el reciclaje de la vitamina K. Las poblaciones con enfermedad renal crónica y diálisis suelen mostrar dp-ucMGP anómala, lo que sugiere insuficiencia funcional, pero la suplementación en estos grupos no se ha traducido de manera consistente en mejores resultados vasculares. De nuevo, la investigación sobre vitamina K suele mostrar una diana biológica medible sin un beneficio clínico demostrado correspondiente. CDC — Hemorragia por deficiencia de vitamina K; NIH ODS — Hoja informativa sobre la vitamina K; PubMed — revisión sobre vitamina K y enfermedad renal crónica; PubMed — evidencia de ensayos sobre diálisis y vitamina K

Las comparaciones de dosis añaden otra capa de confusión. Los objetivos de ingesta adecuada en EE. UU. son 120 µg/día para hombres y 90 µg/día para mujeres, mientras que EFSA utiliza 70 µg/día para adultos, pero estas cifras se basan sobre todo en la suficiencia para la coagulación y no definen una ingesta óptima de K2 para resultados óseos o vasculares. Las dosis de los ensayos varían mucho: MK-7 suele estudiarse entre 180 y 375 µg/día, la filoquinona entre 500 µg/día y 1 mg/día, y MK-4 a 45 mg/día en estudios japoneses sobre osteoporosis. Estas intervenciones no son intercambiables, y que un suplemento sea legal en la UE o en EE. UU. no significa que una afirmación comercial sobre beneficios cardiovasculares esté clínicamente demostrada. EFSA — Valores dietéticos de referencia para la vitamina K; PMC — ensayo vascular con filoquinona; PubMed — ensayo óseo con MK-7; PubMed — revisión de la evidencia sobre MK-4 en osteoporosis; FDA — información para consumidores sobre complementos alimenticios; Registro de la UE — declaraciones de propiedades nutricionales y de salud autorizadas

Situación regulatoria (UE y EE. UU.)

Unión Europea

El Registro de la UE permite declaraciones de que la vitamina K contribuye a la coagulación sanguínea normal y al mantenimiento de los huesos en condiciones normales cuando la composición del producto cumple las condiciones exigidas. EFSA no respaldó una declaración sobre la vitamina K2 para la función normal del corazón y de los vasos sanguíneos, y su trabajo sobre valores dietéticos de referencia mantuvo una ingesta adecuada general de 70 µg/día para adultos sin fijar requisitos separados para formas específicas de K2.

La vitamina K2 derivada del natto ha sido autorizada en Europa como ingrediente de nuevo alimento, y algunas fuentes de menaquinona están permitidas en las normas de fortificación. Pero la legalidad de un ingrediente no equivale a eficacia demostrada para desenlaces relacionados con enfermedades.

Estados Unidos

En EE. UU., la vitamina K y la K2 pueden venderse como complementos alimenticios bajo DSHEA, pero la FDA no aprueba previamente la eficacia de los suplementos antes de su comercialización. La Oficina de Suplementos Dietéticos de los NIH también señala que la FDA no ha autorizado una declaración de propiedades saludables para la vitamina K, de modo que los productos pueden venderse sin que se hayan validado oficialmente amplias afirmaciones sobre prevención de enfermedades.

Dosis y estandarización

Objetivos de ingesta adecuada. En Estados Unidos, la ingesta adecuada es de 120 µg/día para hombres y 90 µg/día para mujeres. EFSA fija 70 µg/día para adultos, incluidos el embarazo y la lactancia. Estos objetivos se basan principalmente en la suficiencia para la coagulación y no establecen una ingesta óptima de K2 para resultados óseos o vasculares.

Dosis suplementarias estudiadas. La filoquinona se ha estudiado a 500 µg/día en ensayos vasculares y a 1 mg/día en algunos estudios sobre hueso. MK-7 se estudia habitualmente en torno a 180–375 µg/día para resultados óseos y a 360 µg/día en algunos ensayos relacionados con calcificación. MK-4 se ha usado a menudo a 45 mg/día en estudios japoneses sobre osteoporosis. Tomar vitamina K con una comida que contenga grasa puede mejorar la absorción.

Seguridad e interacciones

Seguridad general. Para la mayoría de los adultos sanos, la vitamina K procedente de alimentos o suplementos parece tener un perfil de seguridad sólido. No se estableció un nivel máximo de ingesta tolerable para la vitamina K natural porque no se habían identificado efectos adversos por alimentos o suplementos, y una evaluación publicada sobre la seguridad de MK-7 no detectó problemas graves de seguridad oral en los datos revisados.

Interacción principal. La interacción más importante es con los anticoagulantes antagonistas de la vitamina K, como warfarina, fenprocumón y acenocumarol. El consejo práctico es mantener una ingesta constante más que evitarla por completo, porque los cambios bruscos en la ingesta procedente de alimentos o suplementos pueden desestabilizar la anticoagulación.

Otras consideraciones. Los secuestradores de ácidos biliares y el orlistat pueden reducir la absorción de vitamina K, y el uso prolongado de antibióticos puede empeorar el estado de vitamina K en algunas personas. El riesgo importa más en personas con trastornos de malabsorción, enfermedad hepática o biliar, fibrosis quística, enfermedad celíaca, cirugía bariátrica o enfermedad renal crónica. La vitamina K es relevante para revertir el efecto de la warfarina, pero no es el antídoto de la mayoría de los anticoagulantes orales directos.

Conclusión

La vitamina K es un nutriente esencial con una base de evidencia muy sólida para respaldar la coagulación sanguínea normal, y su papel en la fisiología ósea normal también está bien apoyado. La distinción entre K1 y K2 importa sobre todo por las fuentes alimentarias, la farmacocinética, la distribución en los tejidos y el tipo de estudios disponibles. MK-7 destaca porque tiene una semivida más larga y mejora de forma consistente biomarcadores relacionados con la vitamina K a dosis relativamente modestas.

Donde hace falta cautela es al pasar de la plausibilidad bioquímica a la certeza clínica. La evidencia sobre la K2 es más sólida para mejorar marcadores como la osteocalcina infracarboxilada y la dp-ucMGP que para demostrar grandes reducciones de fracturas, calcificación, infartos o ictus. Una conclusión equilibrada es que una ingesta regular de vitamina K tiene sentido, la K2 es científicamente interesante y la evidencia actual no justifica afirmaciones amplias de que todos los adultos necesiten suplementos de K2 para protección ósea o cardiovascular.

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