MineralesÚltima actualización 27 min de lectura

Las mejores formas de suplemento de magnesio: citrato vs. glicinato vs. óxido y más

La sal unida al magnesio puede cambiar la absorción, los efectos intestinales y el coste. Esta comparación clasifica el citrato, glicinato, cloruro, malato, L-treonato, taurato, óxido y sulfato según la evidencia, la tolerancia y el uso en la práctica.

Suplementos genéricos de magnesio con cápsulas, polvo y alimentos ricos en magnesio sobre una tabla comparativa.

Por qué la forma de magnesio cambia la absorción, los efectos intestinales y el coste

El magnesio es un nutriente esencial y uno de los suplementos minerales más utilizados. Contribuye al funcionamiento normal de los músculos y los nervios, al metabolismo energético, a la regulación de la presión arterial, a la regulación de la glucosa y a cientos de reacciones enzimáticas. Para consultar la evidencia más amplia sobre beneficios, dosis y seguridad, consulte nuestra guía sobre el magnesio.

Un suplemento de magnesio suele ser una sal o un quelato de magnesio: magnesio unido a otro compuesto, como citrato, óxido, cloruro, glicina, malato o treonato. La etiqueta indica el magnesio elemental, es decir, el contenido real de magnesio, no el peso total del compuesto. Dos productos pueden indicar 200 mg de magnesio y aun así comportarse de forma muy distinta en el intestino.

El patrón general más sólido es sencillo: las formas que se disuelven bien suelen absorberse mejor. La ficha informativa de la Oficina de Suplementos Dietéticos del NIH sobre el magnesio señala que el aspartato, el citrato, el lactato y el cloruro de magnesio, por lo general, se absorben mejor que el óxido y el sulfato de magnesio, y una revisión sistemática de 2021 llegó a una conclusión general similar: las formas inorgánicas tienden a ser menos biodisponibles que las orgánicas.

Conviene dejar clara una nota de seguridad desde el principio. El magnesio suplementario en cantidades altas puede causar diarrea, náuseas y calambres abdominales, y las ingestas muy elevadas pueden ser peligrosas, especialmente en personas con función renal reducida. En adultos de EE. UU., el nivel máximo de ingesta tolerable para el magnesio procedente de suplementos es de 350 mg/día; EFSA utiliza 250 mg/día para las sales de magnesio fácilmente disociables y el óxido de magnesio procedentes de suplementos, agua o alimentos enriquecidos. Estos límites no se aplican al magnesio presente de forma natural en los alimentos, y las dosis indicadas por un profesional pueden superarlos en afecciones concretas.

Cómo se comparan las formas de magnesio en esta clasificación

Esta clasificación utiliza cinco criterios: absorción, tolerancia gastrointestinal, eficiencia elemental, adecuación al objetivo, y coste. La absorción evalúa hasta qué punto una forma aumenta la disponibilidad de magnesio. La tolerancia gastrointestinal se fija en si provoca heces blandas, calambres o náuseas. La eficiencia distingue entre cifras llamativas en la etiqueta y magnesio realmente utilizable.

La adecuación al objetivo valora si una forma encaja con motivos habituales para tomar un suplemento, como reponer magnesio en general, usarlo por la noche, tener digestión sensible, probar posibles efectos cognitivos o aliviar el estreñimiento. El coste considera si la forma es fácil de encontrar y asequible por dosis útil. La clasificación refleja a un adulto generalmente sano que elige un suplemento oral de magnesio para apoyo nutricional habitual, no para preparación intestinal médica, atención durante el embarazo, tratamiento de una deficiencia grave o uso hospitalario.

01

Absorción

Las formas solubles como el citrato, el cloruro, el lactato y el aspartato tienen el respaldo directo más sólido. El óxido y el sulfato quedan rezagados porque se disuelven mal.

02

Tolerancia

El óxido y el sulfato tienden más a provocar efectos intestinales. El citrato queda en un punto intermedio, mientras que el glicinato o bisglicinato suele elegirse cuando la prioridad es la suavidad digestiva.

03

Eficiencia

Tener mucho magnesio elemental en la etiqueta no basta. El magnesio utilizable depende de la solubilidad, del tamaño de la dosis y de cuánto permanece en el intestino.

04

Adecuación al objetivo

La mejor forma cambia según el uso: reposición, rutinas orientadas al sueño, uso de formas solubles, pruebas centradas en la cognición o alivio del estreñimiento.

05

Coste

El citrato y el óxido son baratos y comunes. El glicinato cuesta más, el cloruro es menos llamativo y el L-treonato suele ser la opción de gama alta.

Qué conviene saber antes de elegir una forma de magnesio

El magnesio es ante todo un nutriente y solo después un suplemento. Las cantidades diarias recomendadas (RDA) para adultos en EE. UU. son de 400 a 420 mg/día para los hombres y de 310 a 320 mg/día para las mujeres. Las fuentes alimentarias incluyen semillas de calabaza, semillas de chía, almendras, anacardos, legumbres, espinacas, cereales integrales y alimentos enriquecidos. El NIH ODS estima que normalmente se absorbe alrededor del 30 % al 40 % del magnesio de la dieta, aunque la absorción varía según la dosis, los niveles actuales de magnesio y la matriz alimentaria.

Priorizar los alimentos no es solo un eslogan. Los alimentos ricos en magnesio también aportan fibra, potasio, polifenoles y otros nutrientes que los suplementos no sustituyen. Los suplementos resultan más útiles cuando la ingesta es sistemáticamente baja, las restricciones dietéticas reducen los alimentos ricos en magnesio, las pérdidas digestivas son altas, los medicamentos afectan a los niveles o un profesional recomienda una prueba por una razón concreta.

El detalle más importante de la etiqueta es el magnesio elemental. El citrato de magnesio, el glicinato de magnesio y el L-treonato de magnesio no son intercambiables gramo por gramo. Una dosis de 2 g de L-treonato de magnesio puede aportar mucho menos magnesio elemental que una dosis de óxido de magnesio que parece más pequeña. Eso no hace automáticamente mejor al óxido, porque es poco soluble. Sí significa que al comprar conviene comparar a la vez el magnesio elemental, el tamaño de la ración y la forma.

El segundo detalle importante de la etiqueta es que la absorción depende de la dosis. Las dosis únicas más grandes dejan más magnesio en el intestino, donde puede atraer agua y causar heces blandas. Dividir la dosis y tomarla con comida suele mejorar la tolerancia. En la práctica, eso puede importar más que perseguir la forma más exótica.

También hay dos exageraciones que conviene evitar. La primera es que el glicinato de magnesio suele comercializarse como la forma que mejor se absorbe, pero las pruebas directas en humanos que demuestren su superioridad frente al citrato o al cloruro son escasas. Puede ser más suave y práctica, pero eso no equivale a haber demostrado una absorción superior. La segunda es que el L-treonato de magnesio suele venderse como una mejora específica para el cerebro, pero no se ha demostrado que sea la mejor forma para corregir una ingesta habitual baja de magnesio.

La mejor forma de magnesio según el objetivo

Los lectores suelen comprar suplementos de magnesio con cinco objetivos: reposición general, sueño o digestión sensible, reposición oral fiable con una forma soluble, probar posibles efectos cognitivos y aliviar el estreñimiento con bajo presupuesto. Esos objetivos guían las recomendaciones de abajo.

Mejor para reposición generalCitrato de magnesio

La evidencia directa más clara de absorción en humanos entre las formas comerciales más comunes.

Mejor para el sueño o la sensibilidad digestivaGlicinato o bisglicinato de magnesio

Suele tolerarse mejor, con un ensayo reciente sobre sueño pero con pocos datos comparativos directos sobre absorción.

Mejor para reponer magnesio con formas muy solublesCloruro de magnesio

Se agrupa de forma consistente con las formas solubles que mejor se absorben.

Mejor para probar efectos cognitivosL-treonato de magnesio

Una opción limitada pero interesante para probar por cuenta propia efectos sobre el cerebro y el sueño.

Mejor para el estreñimiento y un presupuesto ajustadoÓxido de magnesio

Su mala absorción es una desventaja para reponer magnesio, pero puede ser útil cuando se busca un efecto intestinal.

Las mejores formas de magnesio para la suplementación oral habitual

La columna 6 usa la tolerancia gastrointestinal en lugar de una puntuación compuesta, porque la solidez de la evidencia, el coste, la densidad elemental y el efecto laxante se mueven en direcciones distintas según la forma de magnesio.

PuestoForma del suplementoMejor paraEvidenciaAbsorciónTolerancia gastrointestinal
1Citrato de magnesioReposición general★★★☆☆AltaRiesgo laxante moderado
2Glicinato o bisglicinato de magnesioSueño o sensibilidad digestiva★★☆☆☆AltaA menudo bien tolerado
3Cloruro de magnesioReposición con formas muy solubles★★★☆☆AltaModerada
4Malato de magnesioUso diurno★★☆☆☆ModeradaSuele ser moderada
5L-treonato de magnesioPruebas de efectos cognitivos★★☆☆☆VariableSuele ser buena
6Taurato de magnesioPersonas centradas en la salud cardiovascular★☆☆☆☆VariableProbablemente buena
7Óxido de magnesioEstreñimiento y presupuesto ajustado★★☆☆☆BajaAlto riesgo laxante
8Sulfato de magnesioEfectos intestinales★★☆☆☆BajaAlto riesgo laxante

Un vistazo más de cerca a cada forma de magnesio

Seleccione una forma para ver una comparación más detallada.

Conclusión

La mejor forma de magnesio depende del objetivo y de la tolerancia digestiva

Para la mayoría de los adultos que eligen un suplemento de magnesio como apoyo nutricional habitual, el citrato de magnesio es la forma más versátil y con mejor respaldo. Tiene la evidencia directa más clara de absorción en humanos entre las opciones comerciales comunes, buena disponibilidad y un coste razonable. El glicinato o bisglicinato de magnesio es la alternativa más sensata cuando el enfoque en el sueño o la tolerancia gastrointestinal importa más que disponer de los datos comparativos de absorción más sólidos.

El cloruro de magnesio también es una opción sólida para reponer magnesio y merece más atención de la que recibe. El malato, el L-treonato y el taurato de magnesio son más específicos según el objetivo y deberían elegirse con expectativas realistas. El óxido y el sulfato de magnesio deben entenderse más como formas con efecto intestinal que como formas destacadas por su absorción, aunque el óxido puede tener sentido para el estreñimiento o cuando el presupuesto es ajustado.

Empiece por la ingesta
Los alimentos ricos en magnesio, como semillas, frutos secos, legumbres, verduras de hoja verde y cereales integrales, deben ser la base.

Ajuste la forma al objetivo
Elija citrato para uso general, glicinato para digestión sensible o uso nocturno, cloruro para reposición soluble y óxido principalmente para el estreñimiento.

Dosifique con prudencia
Divida las dosis, tome el magnesio con comida si hace falta y tenga cuidado con las dosis suplementarias por encima de los límites superiores habituales, salvo que haya supervisión profesional.

Aviso legal

Aviso legal: Intentamos hacer todo lo posible por encontrar información relevante, precisa y lo más actualizada posible, disponible tanto en el dominio público como en la comunidad de investigación clínica y médica. Recomendamos revisar fuentes científicas para obtener información oficial sobre el tema. Esta publicación no pretende ofrecer asesoramiento médico. Las condiciones de salud de cada persona varían y recomendamos consultar a un médico antes de tomar cualquier suplemento.